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Entrenando un sábado cualquiera

A lo largo del tiempo, cada vez que veo a mi Maestro dar una clase he ido experimentando en mi interior diferentes sensaciones. Desde “simples” y contundentes golpes hasta melodías abstractas, pasando por caricias al “Ku” y coqueteos con los sentimientos más profundos del Ser.

Hoy sábado, un sábado cualquiera, me ha llamado particularmente la atención el “feeling” que he percibido en el tatami. Tanto es así que, antes de que se me olvidase o los segundos pudieran maquillarlo he decidido ir a Pedro a contárselo.

Mientras veía la ejecución de la técnica he visto a Pedro como un alfarero. Tenía a Uke como una masa de arcilla a la que, mediante golpes, caricias, desequilibrios, roces y movimiento constante iba transformando en lo que él quería. Así como un artesano proyecta en la arcilla su experiencia colocando las manos de una u otra forma sin dejar de mover el torno. Sin dejar de ser firme, consigue moldear con suavidad y soltura ese “montón de arcilla” en que se convierte Uke cuando ataca con sinceridad.

Parpadeando una vez, puedes ver una lluvia de golpes que hacen que Uke no tenga otra opción que protegerse o tratar de absorber lo que se le viene encima.

Parpadeando dos veces puedes ver un desequilibrio, un toque en un punto determinado que provoca una caída inevitable.

Mirando con los ojos del corazón también puedes ver a un artesano que con amor y convicción plasma su experiencia y la comparte con los que estamos allí, dejando a Uke convertido en su obra. Como el que transforma un pedazo de arcilla en un jarrón. Como el que transforma un garabato en un paisaje. Como el que oye melodías sublimes en conversaciones triviales.

Así es el Artista. Y ¿qué es lo nuestro? ¡Exacto! Un ARTE Marcial. Así que, pongamos todos nuestros sentidos y DISFRUTEMOS de la Vida que nos regala el Budo. DISFRUTEMOS del Budo, que no es, sino VIDA.

Bujinkan . Uma Ryu Dojo - Villalbilla, ajustado

 


Seminario Pedro Fleitas Gijón 2014. Reflexiones

Shidoshi Carlos Vazquez, 18 de enero de 2014

A continuación de mi artículo, os presento las reflexiones de algunos de mis alumnos:

Fantástico fin de semana el que vivimos en Gijón durante el primer seminario del año impartido por el profesor Pedro Fleitas González, que traído hasta nuestra ciudad de la mano de su alumno y mi maestro (y sin embargo amigo) Pedro Zapatero, deleito a los participantes con sus conocimientos extraídos directa y continuamente durante décadas de su maestro el Soke, Hatsumi Sensei.

Creo que muchos de nosotros aun no somos conscientes de la enorme fortuna que tenemos al poder recibir de una fuente tan cercana a la original estas enseñanzas, cargadas de siglos de historia, matices sutiles, armonía, sincronismo y elegancia guerrera y a la vez pacífica.

El tatami se convierte en un lugar mágico, en el que fluyen los mensajes por diversos canales y en el que cada uno asimila lo que su estado de maduración dentro del Budo le permite. En cualquier caso constantemente están surgiendo transmisiones no apreciables a simple vista y que a veces ves salir, pero no ves llegar, y al contrario.

Por otro lado, y por comentar algún ejemplo de lo señalado anteriormente, el profesor Fleitas hizo una similitud entre la biomecánica humana y el San Shin No Kata, lo cual abre nuevos horizontes en mí comprensión del complejo mundo, para un occidental, de los 5 elementos.

Durante este seminario tuve la oportunidad de vivenciar el Sakki test en primera persona. Un momento único, especial, emotivo, en el que, por un lado, deseas que se termine lo antes posible para quitarte de en medio tanta tensión, pero por otro lado, deseas que no se termine nunca, porque uno es consciente de que está ante un reto inolvidable, bonito, mágico y que supone un punto y aparte, o un punto de referencia y transición.

Dar las gracias desde aquí a todos los participantes por su presencia y por ayudar a crear ese gran ambiente que reinó durante todo el fin de semana. También gracias a los fotógrafos, cámaras, voluntarios y a los que de una u otra manera facilitaron el desarrollo del seminario. Por su puesto gracias al profesor Pedro Fleitas, que nos visitó mucho antes de lo imaginado y soñado por mí, y con el cual tuve la oportunidad también de intercambiar impresiones sobre temas relacionados con las terapias manuales, naturales y la salud en general, profesión que compartimos y que nos acerca. Y por último dar las gracias al verdadero “culpable” de todo esto, mi maestro Pedro Zapatero, con el cual reafirmo mi compromiso de permanecer a su lado hasta que él quiera.

Carlos Vázquez, shidosi novato

El Shidoshi Carlos Vazquez, entregando un obsequio al Shihan Pedro Fleitas

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Cientos de detalles, imposibles de controlar

Adrián Fernández. 4º Kyu. Gijón

A pesar de llevar poco tiempo formando parte de esta gran familia que ha resultado ser la bujinkan, y más especialmente Uma Ryu, he podido tener la suerte de compartir tatami y entrenamiento con grandes maestros como Pedro Zapatero y Pedro Fleitas.

Poder ver a maestros de esta talla en acción es algo que hay que vivir en persona, poder ver la fluidez y armonía de sus movimientos, la sencillez con que realizan cada técnica hace parecer que son movimientos naturales que cualquier niño podría hacer… hasta el momento en que intentas repetirlo y te das cuenta de los cientos de detalles que parecen imposibles de controlar, simplemente han de surgir espontáneamente, sin pensar en ello.

Lo que más me ha sorprendido es que en ningún momento pierden la sonrisa, en ningún momento hay gestos de tensión, de concentración, de preocupación… lo único que se percibe es alegría y felicidad.

No puedo terminar sin antes destacar el gran honor y orgullo que supuso poder presenciar personalmente el sakki test de mi maestro, algún día él presenciará el mío J.

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Crónica de un día fascinante

Treno Custos. 5º Kyu. Gijón

Intentaré decir qué sentí, cómo lo viví, y qué pasó. Para mí el seminario empezó la noche antes minutos antes de acostarme. Concienciándome para prepararme a algo que no sabía que sería. Me desperté dos veces a mitad de noche de nervios, pero conseguí llegar puntual 😀

Empezamos a armar el tatami y llegan los primeros compañeros en furgoneta, con sonrisas y energía. Más tatami que armar!! jajajaja. No llevaba las gafas y cada vez que levantaba la mirada de una pieza que ensamblábamos, veía más puntos negros y rojos al fondo. Empezaba a llenarse, cada cual aportando, armando la armadura, registrando compañeros, organizando las armas, y ya estamos listos.

Me daba la sensación de que la cosa se retrasaba y pregunto por Fleitas, que si ya llegó. Me dicen que lo tengo al lado (soy un desastre… jajaja).

Fleitas se acerca a mí, pregunta mi nombre y me da la bienvenida. Nos ponemos a saludar mirando al kamiza y veo a mi compañero de la izquierda que no tiene espacio dentro del tatami. Me apretujo un poco, le indico que entre y me da las gracias con una sonrisa bastante divertida. Saludamos y me invita a ser su compañero por la mañana.

Entonces empieza Fleitas con las primeras técnicas.

Mi sensación después de las tres o cuatro primeras, fue la misma que con Zapatero cuando fui a Madrid a entrenar con él. Les miraba y me parecían enormes, no había otra cosa a la que prestar atención. Me sentía perdido, y cuando pensaba que lo había hecho bien, acababa de olvidar qué hice. Mi compañero fue genial, un encanto entrenar con él.

El Jo tiene realmente una versatilidad impresionante, no es menos peligroso que un arma de metal. En manos de Fleitas se volvía invisible, hasta que te daba. Cada vez que Pedro explicaba la siguiente técnica, por dentro pensaba: No!! una vez más por favor, no sé qué paso! T_T !.. Pero luego salía! Algo parecido, pero algo 😀

A la hora de comer me uní a unos compañeros, fuimos a comer a un bar que recomendé (pobrecillos, quedaron con hambre), me explicaron un montón de cosas y paseamos por la playa y un parque lleno de especies de pájaros con un lago. Unas experiencias que más vale no contar por aquí, pero muy divertidas 😛

Por la tarde…

La palabra que mejor me encaja es, saturación.  Técnicas y más técnicas con variantes y por parejas y entre tres, con Jo y Taijutsu y más técnicas y en el estado de colapso y sin pensar veo a Fleitas que se dirige a mí, me indica que me levante y le ataque, lo hago, me hace algo que no recuerdo ni en el mismo momento y cuando me doy cuenta ya había rodado, inclinado para mostrar respeto y sentado donde estaba. Adelante, a hacerlo.

Mis dos compañeros de por la tarde fueron tremendos, instructivos y realmente modestos.

Fleitas nos pide que nos sentemos cerca de donde él se encuentra. Obedecemos, e indica que van a comenzar los Sakki test. ¡¿Cómo-Qué?! Pensaba que eso sería en privado, y resulta que de la nada, iba a presenciar ya no uno, si no varios, en primera fila y en pocos segundos.

Y el primero en someterse a ello, resulta que es mi Sensei, la situación no podía ser más inesperada. Se sienta, y mi lucha interna de nervios y confianza en que lo superará se mantendrá hasta casi el final. Por poco, se mueve justo al empezar Fleitas el movimiento, pero no fue un movimiento suficiente.

Los demás aspirantes, unos se mostraban más nerviosos que otros, pero como mi Sensei Carlos, todos terminan con el aprobado (¡FELICIDADES!)

Empieza la exhibición y desde las gradas junto a dos amigas que habían venido, presenciamos el conjunto de técnicas y sentimientos. Naginatas, Bokkens, Shurikens, capuchas, polvo, redes, un bolso y nosotros mismos, todo es un arma con la que  podemos proteger.

Desmontamos y aunque querría seguir un día más, puede que mejor sea asimilar y seguir más adelante.

Tengo que hacerlo. Gracias a todos los que pudisteis formar parte de este seminario, aunque no entrenásemos directamente, miraba y os veía y aprendía un poco de vosotros, y me reía cuando os pillaba como yo, igual de perdidos buscando a Fleitas con la mirada buscando una repetición más… jajajaja

Especialmente Gracias a Carlos, es un gran Sensei al que respeto.

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El espíritu maravillosamente sobresaturado

German Zapata. 8º Kyu. Badajoz

El sábado 18 de Enero fue un día memorable desde las 8 de la mañana hasta 21 horas después que me metí en el sobre.
Es importante empezar el día con la energía de una persona que es más buena gente que un taburete (Carlos), y que vive la Bujinkan de una manera propia y personal. Poco después vienen los preparativos de última hora que hicieron que conociera a mucha buena gente en poco tiempo, cosa que me encantó antes de que entrara Pedro Fleitas por la puerta del pabellón.

Este es el momento en que alguien hace un chasquido de dedos y el aura o el alma o yo qué sé qué cambia en todo el pabellón. Para mí fue un gran honor el saludo de Pedro Fleitas (me alegro que hayas venido) y el abrazo de Pedro Zapatero (venga chaval que te lo vas a pasar en grande) o al menos era lo que a mí me parecía entender.

Reconozco la  “temblina” que me entró por el cuerpo cuando Carlos explicaba que hacía muy poco tiempo le había dicho a Pedro Fleitas medio en broma que en 15 o 20  años le invitaría a Gijón a un taikai y sólo habían  pasado 3 o 4 y ya estaba aquí!!

Empieza el entrenamiento!!!!…Esto fue una lluvia de técnicas con mi nuevo amigo “jo”(creo que hubo flechazo), de sensaciones, de ideas, de sentimientos, de emociones, de compañerismo, de miradas de satisfacción, de golpes, de sufrimiento (bendito sufrimiento) y de otras cosas que espero poder expresar con el tiempo.

Por primera vez viví la convivencia fuera del entrenamiento diario con los nuevos amigos marciales y disfruté cada momento de charla, de risas , de experiencias, de la fabada asturiana entre rodamiento y rodamiento… A medio pasar la digestión volvimos al pabellón y otra vez el mismo de antes volvió a chascar los dedos y otra vez volvió a ir todo como la seda,  el sentimiento que intentas comprender y llegas pero no llegas por los pelos, las ganas de aprender, los ojos abiertos como platos, el corazón a flor de piel, el vello de punta, el espíritu maravillosamente sobresaturado…

Ole y ole por la exhibición de la Bujinkan y a esa gente que quiso dar el primer paso y acercarse a vernos…solo habéis visto la puntita del iceberg y no haríais mejor cosa que acercaros un poco más para verlo de cerca (yo estoy en ello).


Budo: esencia del camino recorrido

Son muchas cosas, difíciles de describir con solo palabras. Cosas a las que se llega entrenando, estando ahí siempre y perseverando.

Joaquín haciendo de uke para su maestro, el Shidoshi Carlos PlazaPodría escribir líneas y líneas de cosas que siento o he sentido al entrenar, y ni yo mismo las entendería fuera del dojo. Y es que hay días en los que no te apetece, no tienes ganas, o simplemente no quieres ir a entrenar. Y es en esos días en los que hay algo que me empuja a ir al dojo. Y en esos días, de manera que no llego a comprender, es cuando llego a profundizar en el entrenamiento y siento que he dado un paso, no se si hacia delante, pero un paso.

Bujinkan es algo que escapa a la comprensión, cuando llegas a creer que sabes algo, derrepente algo te hace ver lo alejado que estabas de tener razón. El budo te atrae como un cielo estrellado en la noche, que escapa a tu comprensión pero sientes una atracción irremediable de querer saber mas, de aprender mas aunque sepas que no va a haber un final en el que sepas todo o comprendas el budo en su totalidad.

Es difícil expresar con palabras algo que es tan simple, pero al mismo tiempo tan complejo como es Bujinkan.

Joaquín haciendo de Uke para su maestro, el Shidoshi Carlos Plaza Joaquín entrenando

 

Las cosas acaban llegando solas, además de tener la tendencia a que esto ocurra cuando menos lo esperas. Y es que el no tener un fin claro en nuestra mente como objetivo primordial hace que disfrutes de pequeñas cosas y sensaciones que surgen en el camino. Porque cuando llegue el momento sabrás que hay que hacer, o quizás no.

Joaquín en un entrenamiento nocturnoY es en el día a día en el dojo donde se llega a sentir que haces algo mas que un arte marcial, y que hacer budo no es algo tan simple como saber unas técnicas y ejecutarlas, sino que es un modo de vida. Esto no significa que vayas con un bikken o un tanto por la calle, significa que hay una actitud inherente en ti hacia la vida y hacia los demás que lleva a no necesitar arma alguna, ya que tu corazón es la mas poderosa de todas. Porque en las técnicas todos ven lo físico, pero a través del entrenamiento, a veces, se puede llegar a ver un atisbo de lo intangible de la técnica.

Y solo me queda decir que todo lo de antes es una absoluta farsa y pretende nada mas que convenceros de seguir entrenando ( y pagando las cuotas de cada mes). 😉

Por último, agradecer a la persona que me ha acercado el Budo, a mi maestro Carlos Plaza. Y al linaje, que hacen posible que haya llegado hasta él: a su maestro el Shihan Pedro Zapatero, y a su maestro y enlace con el Soke Hatsumi Sensei, el Shihan Pedro Fleitas.

Joaquín García (2º dan), Uma Ryu – Carlos Plaza Dojo

Grupo de Uma Ryu en uno de los entrenamientos anuales


Un día encontré algo diferente: El budo

Jonatan en Uma Ryu, junto a la armadura samuraiLa verdad, no sé cómo empezar. Como de costumbre, da igual que sea lunes, que jueves, que sábado, que después de entrenar noto esa sensación de vacío. Esa sensación que sientes, como si el pecho se te encogiera y notaras que algo falta. Algo tienes ahí dentro que no logras sacar. Pasan las horas, los días y hasta que no vuelves a entrenar no lo consigues sacar. Pero da igual, porque acaba el entrenamiento y me vuelve a pasar. Mi mente me pide más y a pesar de los moratones y dolores que tengo en el cuerpo me piden que no pare y que siga, que avance, que sienta, pero a la vez me piden que relaje y recapacite. Recapacito y no puedo sentir otra cosa que no sea más que fascinación ¡¡SI!! Me encanta el Budo. Me llena de vida, porque mi vida siento que es Budo.

Jonatan aprendiendo a atarse el cinturón de karate cuando era un niñoLlevo practicando artes marciales desde que tenía uso de razón (4 añitos), haciendo karate. Como cualquier niño iba porque era un deporte y una clase extraescolar para que mis padres, supongo yo (jejeje), tuvieran algo de tranquilidad, ya que era un pequeño trasto. Y bueno, yo me acuerdo que le preguntaba siempre a mi padre: – ¿Por qué artes marciales papá? Yo quiero hacer futbol como todos mis amigos –. Él me respondía con una gran sonrisa: – Sé que ahora no te gusta, sé que deseas el futbol. Pero eres un niño diferente. Eres un niño que disfruta viendo las películas de artes marciales e intentas imitarlas en vez de ponerte a ver un partido de futbol –. Y yo para mis adentros pensaba – Es que el futbol es muy aburrido verlo y las películas de artes marciales están muyyy chulas –. Yo me iba enfadado, y casi siempre llorando de impotencia. Pero yo no entendía, yo seguía y seguía haciendo karate porque mi padre quería que me defendiera por y para el día de mañana. Para que me ayudara y protegiera. Pero a mí seguía sin gustarme.

Jonatan atándose el cinturón de karate cuando era un niñoEs curioso, con el tiempo comprendí que no era el arte marcial en sí lo que no me gustaba, sino la forma de enseñar que tenía mi profesor. Quizás me hacía infravalorarme demasiado. Me hacía sentir inferior en el gimnasio y yo, sin quererlo, iba de superior en la escuela, en la cual tenía siempre muchos problemas.

Con los años, esa escuela cerró y un día pasé por un gimnasio donde vi hacer karate nuevamente, me llamó mucho la atención ese respeto, esa disciplina y a la vez armonía que se respiraba en el ambiente. Empecé a buscar y buscar. Y un día, señores, encontré algo diferente a todo lo demás. Algo que me llamó la atención mucho más que un Ferrari aparcado al lado de la puerta de mi casa con lacito de cumpleaños y una carta que dijera “para ti”. Sentí una curiosidad tan sumamente grande que decidí apuntarme. Desde aquel día hasta hoy el Budo Taijutsu (Ninjutsu) es mi vida, es mi sueño, es mi felicidad de cada día. Es esa sensación de vacío y malestar cuando acabo de entrenar hasta que empiezo nuevamente que da igual que tenga problemas ajenos, que esté triste, que me vaya mal en muchas cosas, porque el Budo me ha hecho darme cuenta que la vida siempre hay que tomarla con una gran sonrisa. Da igual que haya dolor, malestar o tristeza, porque si todos tus problemas los tomas con una sonrisa se convierten en experiencias que con el tiempo te sirven para madurar.

Jonatan en Uma Ryu, junto al kamiza

Sin más que escribir, y con aun mucho que contar, se despide humildemente una persona que se siente viva y que simplemente se queda con eso, que ya es bastante.

Un abrazo muy grande de un servidor a todos los integrantes de Uma Ryu Dojo. Gracias a vosotros vuelvo a sentir, es decir, vuelvo a “VIVIR”.

Jonatan Mora


Bujinkan y el proyecto Tsunami

El proyecto Tsunami nace con la finalidad de dar a conocer nuestro arte marcial: Bujinkan Budo Taijutsu.

Para ello, se ha generado un documento resumen, que ilustra qué es la Bujinkan, cuál es el sistema, en que se bása, cómo se entrena, de dónde viene y quién es su creador. Además, se completa con un resumen sobre nuestro dojo Uma Ryu:

  • ¿Qué es el Bujinkan Budô Taijutsu?
  • ¿Cómo se entrena el Budô Taijutsu?
  • ¿Cómo es una clase de Budô Taijutsu?
  • ¿Quién es Maasaki Hatsumi?
  • Bujinkan, marca registrada.
  • Uma Ryû Dôjô.
  • Eventos de Uma Ryû Dôjô 2012, 2013 y 2014.

Puedes descargarte el dosier del Proyecto Tsunami. Bujinkan Uma Ryu Dojo.